Cualquiera que planee amueblar su cocina o que realice una renovación general de electrodomésticos de su hogar debe disponer de suficiente información antes de tomar una decisión de compra. Conocer cuáles son las mejores marcas de electrodomésticos, las características fundamentales y la garantía son de obligado conocimiento. Pero aun así, puede ser fácil comprar un electrodoméstico básico (una tostadora de pan, por ejemplo), mientras que otros de mayor tamaño, más caros o más tecnológicos no resultan tan sencillos.

Encaje con tu hogar

Así mismo no debe perderse la perspectiva y ver si lo que se compra encaja en el concepto general. Especialmente cuando se compran grandes electrodomésticos de cocina, los cuales tienen una vida útil larga por lo que una mala decisión durará muchos años.

Amplia oferta

También hay que tener en cuenta que la oferta ha aumentado debido a la creciente demanda. Este es un hecho muy positivo desde el punto de vista del cliente, pero debe ser valorado con cuidado. A menudo, la oferta es tan grande que se debe buscar el asesoramiento de un experto antes de comprar uno y desembolsar una gran suma de dinero. Y es que no hay que olvidar que, tras la compra de la casa y el vehículo, el gasto en electrodomésticos ocuparía el tercer escalafón del pódium.

Tecnología

Por ello, al igual que cuando se compra un coche nuevo, también es una buena idea no dejar el equipamiento de la cocina al azar. Los expertos recomiendan en este sentido tratar de adquirir la última tecnología, que aunque a priori puedan parecer más caras o innecesarias, la estadística demuestra que con el tiempo son mucho más rentables, tanto por su usabilidad como por su vida de funcionamiento. Por todo ello, antes de comprar nuevo equipo de cocina, se debe realizar un análisis completo de la oferta.

Tus necesidades

La cuestión de qué aparatos deben comprarse debe también meditarse. Por lo general hay electrodomésticos que nadie duda de su necesidad, por ejemplo, un frigorífico, una nevera, un horno o un microondas. Pero para algunas personas el lavavajillas puede no ser un aparato esencial de la cocina, hasta el momento en el que se demuestra que, gracias a su uso se ahorra agua y se contribuye al medio ambiente, eliminando a su vez la tediosa tarea de lavar los platos y su consiguiente ahorro de tiempo. Es lo que llamaríamos un “confort necesario”.

Y a su vez, hay electrodomésticos – generalmente más pequeños – los cuales pueden llegar a ser opcionales o casi obligatorios:

Zona calurosa

Si vives en una zona calurosa contar con un ventilador será necesario. Eso sí, que sea un ventilador silencioso para que puedas ponerlo a cualquier hora, incluso por las noches cuando duermas. De entre ellos deberás de elegir aquel que se adapte a las necesidades de tu hogar: un ventilador de mesa que puedas mover fácilmente, un ventilador de techo para mover gran cantidad de aire siempre en el mismo sitio, uno de pie o de torre que son potentes y puedes desplazarlos o un ventilador de pared ideal para proyectar aire a la zona concreta que te interese.

Pero esto no es todo, pues muy probablemente también necesites un aire acondicionado. Podrás elegir uno fijo o portátil, si bien lo más importante será las frigorías que tengan: de ello dependerá su capacidad de enfriamiento.

Zona más fría

En lugares más gélidos contar con radiadores y calefactores es prácticamente necesario. ¿Podríamos vivir sin ellos? Probablemente sí, pero sería bastante incómodo. Además, desde hace unos años y hasta ahora estos aparatos han evolucionado mucho tanto en su diseño como en su precio como en su efectividad, disponiendo de una gran variedad de modelos: estufas portátiles, radiadores de aceite, etc.

Familias numerosas

La gestión y coordinación de una familia de muchos miembros es bastante más complicada que la de una persona viviendo sola en su casa o una pareja. Prendas de ropa que hay que lavar, comidas que hay que cocinar, etc. Ahí comprar o no una secadora de ropa no es una elección, es casi una obligación.

Personas que vivan solas o parejas

Pero para estos modos de convivencia, los electrodomésticos también deben de adaptarse. ¿Un lavavajillas? Sí, pero de 45 cm o en tamaño mini. ¿Una freidora? Si, pero con una capacidad de aceite de 1,5 litros. ¿Una lavadora? Sí, pero de máximo 5 Kg.

Lo más importante a la hora de elegir los electrodomésticos del hogar

La cualidad fundamental a la hora de elegir un electrodoméstico es la relación calidad-precio. Sin embargo, esto no es fácil, pues por lo general también se tendrá que pagar un precio más alto por las funciones adicionales.

Por otro lado, la cuestión que debe plantearse en este contexto es si estas funciones adicionales son necesarias y si verdaderamente contribuyen a un uso más cómodo y eficiente.

Por ejemplo, si nos planteamos comprar un horno con funcionalidades avanzadas para hornear pan, las expectativas serán diferentes de alguien que ya sepa y lo venga realizando asiduamente a alguien que quiera empezar. Y ahí es donde la calidad – precio es más difícil calcularla.

Por ello, podemos afirmar que todo el mundo quiere comprar un producto de alta calidad. Sin embargo, tienes que decidir por ti mismo qué significa esto. Puedes encontrar marcas y modelos de electrodomésticos de alta calidad en casi todos los precios, sin embargo, la distinción está en los detalles, en cosas como las superficies o la elección de funciones.

Por ejemplo, si quieres comprar una batidora, el exterior puede ser de acero inoxidable o de plástico. Tienes que preguntarte si quieres pagar el sobreprecio por el metal o si te gusta pedir un producto de plástico más barato, porque el hecho de que funcione, de que bata y de que sea potente es una característica necesaria que todos damos por hecho.

Básicamente, el precio sigue una regla simple. Cuantas más funciones tenga un dispositivo, más caro es. Algunos dispositivos son una excepción, pero a veces se corre el riesgo de comprar un dispositivo inferior. Por ello revisarlo con detenimiento y consultar con otros compradores o expertos en la materia será una práctica recomendable.

Lo que hay que evitar cuando se compran nuevos electrodomésticos

Sin lugar a dudas, el gran enemigo a la hora de comprar un electrodoméstico es la compra impulsiva. ¿Qué significa eso? La gente está acostumbrada a mirar simplemente el precio de un artículo y ponerlo en su cesta. Es más, incluso a asociar que, como su precio es más alto será mejor para mí. Y esto está muy lejos de la necesidad y de lo que sería una compra inteligente.

Por ello, confíe en marcas y fabricantes de calidad, pida consejo a especialistas, analice bien sus necesidades, visualice el electrodoméstico en su hogar y ajústese al presupuesto que considere oportuno. Siguiendo estos pasos su compra será seguro de éxito.